miércoles, 20 de junio de 2012

Historia: Tom, “el niño problema” (parte 1)

- Bullying– Estrategias Avanzadas para Terapeutas



Sinopsis:
Tom, el niño problema 
La aturdida maestra se apresuraba agitada hacia la oficina del director, unos pasos delante de Tom, quien le seguía con taciturno resentimiento. -espera afuera – le dijo con brusquedad mientras, haciendo uso de su prioridad de maestra, entraba a presentar su queja ante el director.

Este niño de doce años, desobediente y obstinado, la estaba volviendo loca. Mantenía a la clase en constante estado de alboroto, recordándole continuamente que a él “nadie podía darle ordenes”.
Tom era lo suficientemente brillante como para rendir en forma satisfactoria en sus estudios, pero rehusaba a hacer el menos esfuerzo para adelantar en sus asignaturas. Si de él dependiera, se podía pasar todo el tiempo leyendo. Resentía que lo criticaran y se enemistaba con los demás niños, quejándose de que siempre lo molestaban.

En esta ocasión los niños acababan de entrar a clases después del recreo y una vez mas se había suscitado otro pleito. Tom dijo que los demás niños se habían unido en contra de él, y los niños alegaban que Tom había escupido la bandera americana. Al regresar al salón, Tom mostraba señas de haber sido golpeado duramente por la pandilla, la maestra los regaño por pelear en el patio de la escuela. Los niños relataron el incidente de la bandera y se disculparon, pero Tom había mirado a la maestra con desafío y con un gesto de absoluto desprecio, aventó con ira el libro que estaba en su mesa y dijo: -! Yo hago lo que se me da la gana! Ellos fueron los que empezaron y se unieron en contra mía. Odio a todos, odio sus agallas y me las van a pagar. ¡Al diablo con todos! Sus negros ojos centellaban y su voz era temblorosa. Si, también lloró, aun siendo corpulento como era. Estas, frecuentes escenas perturbaban mucho al grupo y hacia que ella, la maestra, se pusiera tan nerviosa que estaba temblorosa y casi a punto de llorar. ¡Ya no podía soportar más! ¡Verdaderamente ya no podia!
Una vez que la maestra termino su queja, Tom fue llamado a entrar al “sagrado recinto”.
-La señorita Blank me dice que otra vez has estado peleando. -Bueno, es que todos se me echaron encima. -Me dice que le faltaste al respeto a la bandera norteamericana. En realidad no escupi a la bandera, solo dije que lo haría. -Dice que fuiste irrespetuoso en clase, que aventaste tu libro y dijiste groserías. -¡Ya no aguanto mas este lugar! – Grito Tom y una vez más se le llenaron los ojos de lágrimas-. Todo el mundo me molesta, dicen mentiras sobre mi y….
-¡Ya basta!, ya me estoy cansando de todos los problemas que tenemos contigo. Todos los días te traen a la oficina y a diario te reportan por mala conducta. ¡Todo el días es pleito, pleito, pleito! El hablar contigo parece no servir de nada, ¡así que a ver si esto te sirve! El director (si aun así se le puede llamar) saco su correa y la utilizo eficaz y despiadadamente, hasta cansarse, en la “parte” donde cree que hará mayor bien. Tom y su maestra regresaron al salón de clases y el director prosiguió con su trabajo.
Esa misma tarde la maestra reporto que Tom no se presento a clases. El director hablo a su casa, pero su madre no tenía idea de donde pudiera estar, ya que ella creía que su hijo había regresado a la escuela. Durante tres días Tom se ausentó tanto de la escuela como de su casa. Todas las personas involucradas en este caso se sintieron incompetentes y molestas. La actitud que opto el director, no parece ser la solución para este tipo de problema pero, ¿Qué otra cosa se puede hacer? Si no existe orden, control y disciplina en el ámbito escolar, la escuela resultara y terminara siendo un caos.
Definitivamente Tom, era un niño problema muy difícil de manejar, sin embargo que sea difícil no quiere decir que sea imposible.

Desarrollo: 
¿Cómo resolver el Caso de Tom? 
Claro, seguramente los expertos en psicología educativa podrán utilizar diversos métodos para resolver este caso, sin embargo como existen diversos en esta ocasión solo utilizare una, este método ayuda a los niños a resolver sus propios problemas. El método se llama “Terapia de Juego”

Terapia de Juego: 
La terapia de juego se basa en el hecho de que el juego es el medio natural de autoexpresión que utiliza el niño. Es una oportunidad que se le da para que exprese sus sentimientos y problemas por medio del juego, de la misma manera que un individuo puede verbalizar sus dificultades en ciertos tipos de terapia con adultos.
La terapia de juego puede ser directiva, es decir, en la cual el terapeuta asume la responsabilidad de guiar e interpretar, o bien, puede ser no-directiva. En esta última, el terapeuta deja que sea el niño el responsable e indique el camino a seguir. Este es el tipo de terapia que trataremos en este caso. Ahora bien, existen numerosas fuentes de información respecto a la estructura básica de la personalidad del individuo, debido a que es una de las fases más sorprendentes e intrigantes del ser humano. Por lo tanto antes de explicar el proceso terapéutico de la terapia de juego, presentare la estructura de su teoría.

Teoría de la Estructura de la Personalidad como base en Terapia de Juego No-directiva 
Parece que en todo individuo existe una fuerza poderosa que continuamente lucha por alcanzar su plena autorrealización. Carl Rogers – Fundador de la Terapia Centrada en el Cliente 

La autorrealización es una fuerza que se puede describir como un impulso hacia la madurez, la independencia y la autodirección. Este impulso continua implacablemente hasta llegar a realizarse, pero necesita de un ambiente que fortalezca el crecimiento para poder desarrollar una estructura bien balanceada. Tal como una planta necesita del sol, de la lluvia y de una tierra fértil, para poder llegar a su máximo desarrollo, así el individuo necesita el permiso para ser él mismo y de una aceptación total, tanto por parte de si mismo como de los demás.
La dinámica de la vida es tal que cada experiencia, actitud y pensamiento del individuo esta cambiando constantemente en relación a la interacción de las fuerzas psicológicas y ambientales en cada individuo. Cuando la persona cobra conciencia de que él y nadie mas que él puede tomar el poder, de dirigir su propia vida, y acepta la responsabilidad que viene con la libertad de esta autoridad interna, entonces puede planear su curso de acción con mayor precisión.
En el caso de Tom, Tom desea ser un individuo al cual se le respete y se le reconozca como alguien importante. Quiere sentir que es una persona a quien se le puede ofrecer cariño que es merecedora y capaz. Su medio ambiente lo coloca en una situación en la cual se le están negando las condiciones necesarias para poder externalizar este impulso interno dirigido a establecer su yo o personalidad consciente. Por lo tanto, trata de adquirirla de una forma vicaria; es decir, dice mentiras, pelea y se retrae al mundo de la fantasía en el cual el puede realizar su auto concepto.
Todo indica que Tom necesita lograr un sentimiento de autoestima. Por lo general este sentimiento se crea en el niño cuando se siente amado, cuando se siente seguro y que pertenece, ya que estos factores no solo sirven para satisfacer su necesidad de amor, o seguridad como tal, sino que le están dando una evidencia de que se le esta aceptando como un individuo valioso.
La mayoría de los casos que se refieren por “niños problemas”, particularmente suceden porque aquellos niños carecieron en su mayoría de relaciones en que se les diera cariño, seguridad y un sentimiento de pertenecer y, sin embargo, a través del proceso de la terapia, Tom adquirió el sentimiento de que era capaz de autoestimarse y autodirigirse, así como una creciente conciencia de que poseía la habilidad de ser independiente y de aceptarse así mismo. Esto gracias a la Terapia de Juego No directiva, ya que la misma se basa en la suposición de que cada individuo lleva dentro de si mismo, no solo la habilidad para resolver sus propios problemas de una manera efectiva, sino también el impulso de crecimiento que hace que la conducta madura llegue a ser mas satisfactoria que la conducta inmadura.
En el caso de Tom, el tipo de terapia de juego es adecuado para él, ya que el juego constituye un medio natural de autoexpresión, y por lo tanto el niño tiene la oportunidad de expresar por este medio todos sus sentimientos acumulados de tensión, frustración, inseguridad, agresión, temor, perplejidad y confusión.
Por otro lado, este tipo de terapia no debe ser considerado como un medio para sustituir una conducta “no deseable” por otra mas aceptable de acuerdo con las normas fijadas por el adulto. No se trata de imponerse al niño de una manera autoritaria diciendo “Tú tienes un problema y yo quiero que lo corrijas”. Cuando esto sucede, el niño opone resistencia, ya que sea activa o pasiva. Todo esto sucede porque el niño no quiere que se le vuelva a moldear ya que ante todo esta luchando por el mismo. Los patrones de conducta que no son de su agrado resultan endebles y no vale la pena el gastar tiempo y esfuerzo en tratar de imponérselos. Si todo marcha bien durante la terapia de juego, el niño puede revelar su YO verdadero al será aceptado por el terapeuta; y debido a esta misma aceptación, crece su confianza en si mismo y aumenta su capacidad para extender los limites de la expresión de su personalidad.
 

1 comentario:

  1. que melancolica la historia de este niño esperemos que se rresuelva rapido ese problema del bullying

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